miércoles, 20 de septiembre de 2017

Dime cómo hablas y te diré quién eres

Desempolvé unas viejas carpetas de psicología. Y cuando digo desempolvé, es literal: las retiré de arriba del mueble, y soplé sobre ellas, haciendo que se desprenda una fina capa de polvo, que inmediatamente se desparramó por el aire de la habitación.

Había cierta nostalgia en esa búsqueda -porque se trataba de textos que leí en mi primer año de facultad- pero principalmente había cierta curiosidad: quería encontrar un escrito en particular. No recordaba bien de qué hablaba, pero sí que mencionaba a un tal Freud, otro tal Sherlock Holmes y a un desconocido Lermolieff.



Honestamente, no busqué demasiado, porque no eran muchas fotocopias. Pasé por alto algún título de Foucault, también otro de Lewkowicz, y creo que otro de Susana Lonigro. Hasta que por fin di con lo que estaba buscando: Mitos, emblemas e indicios, escrito hace ya muchos años por Carlo Guizburg.

Ahora bien, ¿por qué toda esta introducción? Calma, que a eso voy. Hace ya varias semanas, Esteban Bullrich, actual candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires, mencionó entre los logros de la gestión PRO: “(…) un metro más de asfalto, una sala más, un pibe más que está preso…”. Porque claro, todxs en el fondo soñamos con una sociedad maravillosa, de calles asfaltadas, y muchxs muchxs pibxs presxs.

Quizás pueda pensarse a este personaje como una excepción a la regla, pero no. Basta con retroceder, y pasearnos por el amplio historial  de "errores" que cargan sobre sus espaldas muchxs de lxs funcionarixs de la gestión de los globos amarillos. Veamos algunos ejemplos:

María Eugenia Vidal gana las elecciones en octubre de 2015, y se convierte en gobernadora de la provincia más poderosa del país. En medio de los papelitos, la música pop para divertirse, y los colores chillones de la escenografía, una radiante Mariú dio su discurso triunfal. Todo venía bien hasta que, otra vez, apareció el acto fallido: “Cambiamos futuro por pasado” dijo mientras sonreía, y se rectificó instantes después. Siempre sonriendo claro.

Pero eso no es todo amigxs. Mauricio Macri, el paladín de esta gesta heroica de nuevxs próceres, tampoco ha escapado a esos pequeños pifies que aparecen de vez en cuando en los discursos públicos. Citemos entonces su más celebre declaración fallida: “(…) ,la terrible inequidad de aquel que puede ir a la escuela privada, versus aquel que tiene que caer en la escuela pública”. En esta frase, la educación pública aparece como algo similar a un pozo, en el que cualquier persona puede caer sin posibilidad de retorno. Evidentemente, el actual presidente nunca cayó allí.

Último ejemplo, y también el más actual –al menos de los casos públicos-: la desaparición forzada de Santiago Maldonado trajo conjeturas de las más variadas, y voces de todos los sectores políticos. El gobierno tuvo que salir a poner la cara, y esa cara fue la de la poco agraciada Patricia Bullrich.

Entre las muchas entrevistas y frases célebres y petulantes de la ministra, destaca un nuevo, y siempre inevitable, acto fallido: “Se quieren plantear bandos: el bando de los que quieren encontrar a Maldonado, y el bando de los que no queremos encontrar a Maldonado”. Nótese que Bullrich comienza hablando en tercera persona, pero finaliza hablando en primera. No obstante, no hay que dejar de reconocer el mérito de Pato en el cumplimiento de los objetivos: Santiago todavía no aparece.

Jaime, el niño Macri quiere una sesión de programación neurolingüística

Breve resumen de lo expuesto hasta acá: estaba buscando un texto en particular, que hacía referencia a ciertos personajes, unos de ficción, otros no. Buscaba ese texto porque me remitía inmediatamente a algunxs de lxs personajes de Cambiemos (lamentablemente, ningunx de ficción).

El texto al que me refiero pertenece al historiador italiano Carlo Guizburg. En él desarrolla el paradigma del método indiciario: este paradigma consiste, a grandes rasgos, en encontrar el significado oculto en los detalles. Guizburg cita como ejemplo a Giovanni Morelli – también conocido bajo el seudónimo de Iván Lermolieff- quién, a través del método indiciario, podía detectar y diferenciar los cuadros originales, de aquellos que eran falsos.

Para eso, Morelli se basaba en los detalles de las obras: no iba a los aspectos más evidentes, sino que se detenía, por ejemplo, en la forma en que tal pintor hacía las uñas, o tal otro terminaba una oreja. Según él, era en ese tipo de aspectos donde el artista más se dejaba fluir, y donde menos se manifestaba la escuela pictórica a la que pertenecía. Por lo tanto, ese detalle le era único y prácticamente irrepetible, ya que los falsificadores no se detenían en ellos. En ese momento, el artista mostraba su ser.

Guizburg también cita como ejemplos salientes a Sherlock Holmes, el famoso detective creado por Arthur Conan Doyle, y al mismísimo Sigmund Freud. El caso del primero, resolvía los misteriosos delitos basándose en una serie de huellas casi imperceptibles dejadas durante el crimen. Por el lado de Freud, éste buscaba ciertos rasgos o gestos que desnudaban la verdadera personalidad de sus pacientes.

Y he aquí el nudo del asunto: en esos pequeños actos fallidos, de los cuales se mencionaron unos pocos ejemplos, es donde hay que buscar la estructura ideológica que sostiene al actual gobierno. No son datos sin importancia, ni confusiones, ni mucho menos son meros errores involuntarios.

Esteban Bullrich, para excusarse por su frase de lxs pibxs presxs, dijo que estaba cansado. Y eso sí puede ser cierto: cuando la mente se libera -ya sea por cansancio o ya sea por relajación- de toda la programación neurolingüística armada por Jaime Durán Barba, aflora verdaderamente de dónde provienen quienes gobiernan, y a qué intereses responden.

El discurso duranbarbiano no consta solo de palabras, sino también de gestos y de formas programadas para mover el cuerpo, según lo amerite la ocasión. No es casual que lxs vocerxs del PRO se expresen de formas sutilmente similares (a veces no tan sutiles). Hay un equipo que piensa y mueve los hilos, programa y reprograma cuando es necesario.

Pero ni aún el experimentado e intrépido consultor ecuatoriano puede controlar absolutamente todos los mecanismos de esta máquina. A veces los engranajes fallan, principalmente cuando hay situaciones imprevistas, o cuando las entrevistas no son armadas o pactadas previamente. Si la pregunta que se dispara no está dentro de los planes, la respuesta desnuda el aparato que opera en el orden del discurso.

Hay una vieja frase atribuida al escritor francés Gustave Flaubert, pero popularizada por el arquitecto alemán Ludwig Mies Van der Rohe, que refiere a la importancia y trascendencia de los elementos claves: “Dios está en los detalles”. Parafraseándolo, y cambiando alguna que otra palabra, podríamos decir que: “El opresor está en los fallidos”.

Por Colectivo Cultural Otro Viento


viernes, 1 de septiembre de 2017

¿Publicidad o política pública?

En una misma publicación Presidencia anunció la creación de hogares de protección integral para mujeres víctimas de violencia de género dando las direcciones de las mismas constituyendo así un peligro evidente.



Parece que resulta necesario explicarle a quienes están en el gobierno que las “Casa Refugio” son instancias de tránsito para la atención y albergue de las mujeres víctimas de violencia de género, en aquellos casos en que la permanencia en su domicilio implique una amenaza a su integridad física, psicológica y/o sexual.

Es por ello, que la no divulgación de su ubicación es no solo necesaria sino obligatoria. El “error” ya fue suplantado por un texto que advierte que se suprimieron las “ubicaciones por razones de seguridad para las personas que allí reciben asistencia”.

Más allá de los refugios que existen por trabajo militante, la Ley Nacional de Violencia contra las Mujeres Nº 26.485 establece la creación de los mismos siendo entonces una herramienta para exigirle al Estado que esto se haga efectivo.

A pesar de que la existencia de estos espacios resulta imprescindible, hay un hecho para remarcar. Desde lo legal no existe norma que reglamente tanto el funcionamiento o las estructuras laborales de los refugios, es decir, cómo deben ser las condiciones edilicias, qué profesionales deben trabajar allí, qué tipo de acompañamiento se debe realizar, entre otros.

En este sentido, por ejemplo, hoy en día no todas las localidades de la Provincia de Buenos Aires cuentan con refugios. Y donde los hay, existen numerosas irregularidades en su funcionamiento. Entonces, con este vacío desde lo legal que deja a “voluntad” de quienes gobiernan las decisiones de las características que toman estas nos preguntamos: una vez que estén esos refugios que con bombos, platillos y mucha desprolijidad se enunció desde Presidencia,  ¿cómo será su funcionamiento? No vaya a ser que sea solo para la foto...

Hablando de cosas para la fotos…

Mariu Vidal también enunció dentro del “Plan género” la creación de la Línea telefónica Nacional 144 en Provincia de Buenos Aires. Nos vemos en la obligación de aclarar que dicha Línea no “recibe denuncias por violencia de género contra las mujeres” como dice una nota publicada en el portal del Gobierno de la Provincias de Buenos Aires sino que está destinada a brindar información, orientación, asesoramiento y contención para las mujeres en situación de violencia.


Lo que además le faltó decir a la gobernadora, es cómo iba a funcionar este espacio. Hoy en día las situaciones de contratación de las trabajadoras son: algunas son contratadas como monotributistas y por otro lado, las operadoras se encuentran contratadas de manera tercerizada a través de la empresa Provincia Net, figurando legalmente como “empleadas de comercio”. Asimismo, según comentaron las trabajadoras en un comunicado, existen diferencias salariales por la misma tarea, y salarios por debajo de la línea de pobreza.

La situación no mejora al escuchar cómo trabajan, “en promedio una operadora está atendiendo por día alrededor de entre quince y veinte llamadas, y si tomamos en consideración el tiempo que puede llegar al promedio de atención de 15 o 20 minutos para una escucha real, que hoy por hoy, se encuentra no solo precarizado sino que además la cantidad de trabajadoras que lo están llevando adelante es insuficiente”, dijo Verónica Misseri, delegada de ATE en una entrevista con Anred.

De esta manera vemos que las políticas de género, caballito de batalla de Cambiemos, se quedan en una enunciación difundida como un “gran logro” y para colmo con información errónea o que perjudica a las mujeres víctimas de violencia de género, siendo  las mujeres de las organizaciones quienes denuncian las irregularidades. Por ello somos nosotras, las mujeres, quienes seguiremos exigiendo que el Estado se haga responsable con verdaderas  políticas públicas y no con fotos.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Gritamos por vos Nadia

Algunos medios dicen que huiste Nadia[1], nosotras sabemos que no es cierto. Nosotras sabemos que fue el Estado quien te desapareció por segunda vez. Cuando apareciste después de 32 días, gracias a la movilización de tu familia, docentes, amigxs y el movimiento de mujeres supimos una vez más que todo se gana en la calle.
No volviste a casa, el Estado dijo que iba a “cuidar de vos”, que te ibas a quedar en un hogar tutelada por la justicia de la Ciudad de Buenos Aires, que te iban a cuidar para que puedas testimoniar sobre aquello que habías comenzado a denunciar, la traffic y los abusos.
Nosotras sabemos bien que las pibas no se pierden, sino que son cazadas por las redes de trata. Hablamos de red Nadia porque sabemos que sin ayuda de jueces, fiscales y policías no podrían llevarnos así de fácil, con tanta impunidad.
Nadia hoy te escribimos, seguimos buscándote. Como a Erika Estrada que aún sigue desaparecida. Hoy nos duele no tenerte Nadia, nos estruje las tripas que no seas “agenda” que pocos medios sean lo que siguen levantando la voz de todas las personas que te quieren y te buscan día tras día. Sabemos que ser mujer y de un barrio popular no nos ayuda, sabemos muy bien cuando los medios crean a las “buenas” y “malas” victimas.
Nadia nunca dudamos que te desapareció el Estado, no podemos imaginar dónde estas, si escuchas algo de la lucha, si te enteras que acá las pibas seguimos buscándote, que te nombramos en la calle, en las asambleas, en nuestras rondas, que cada vez que hablan de Santiago nosotras también gritamos por vos.
Nadia acá estamos juntas y hermanadas buscándote y exigiendo tu aparición.

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A Nadia Rojas se la llevaron por primera vez el 9 de junio, gracias a la lucha fue rescatada de una red de trata el 12 de julio. Desapareció por segunda vez el 3 de agosto, cuando tenía que ir a declarar. Estaba alojada en un hogar para víctimas de redes de trata, dependiente de la Dirección General de Mujer de la Ciudad de Buenos Aires. El Estado y la justicia son responsables.


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Foto por Cosecha Roja

jueves, 22 de junio de 2017

Desarmando manicomios

Voces que estallan muros es una publicación realizada por Deseredadxs de la Razón, que recopila relatos y fragmentos del sentipensar de sus militantes en torno a la desmanicomialización.

Para este grupo de trabajadorxs por la salud mental, la lucha por la desmanicomialización  es “(...)la lucha por la transformación de las lógicas que nos oprimen; porque la voz y el deseo de cada unx tenga valor y se respeten; porque el manicomio y las institución de encierro dejen de existir; por condiciones dignas de vida; por hacernos y hacer visible lo que nos enloquece de la sociedad en la que vivimos; por construir respuestas colectivas que nos empoderen y generen condiciones de libertad”.

Para conseguir la publicación y para conocer más sobre la lucha por la desmanicomialización podes acercarte este sábado 24 de junio, a partir de las 16 hs, a Casa Enredadera (Calle 10 n°1520 e/63 y 64).

A continuación, compartimos uno de los relatos de la publicación.

La casa se reserva el derecho de admisión

…dijo la dueña y me cortó el teléfono. Esa pensión era la que a Diego le habían recomendado y habíamos estado esperando el cobro de su plata para poder pagarla y finalmente tenga su lugar. Cambio de planes entonces. Salí de trabajar y me fui directo a una pensión que quedaba cerca para buscar otra opción, nos pusimos a charlar y entre las cosas que me preguntó fue “de qué trabaja”, tiene una pensión le respondí yo, queriendo asegurarle que el monto lo iba a poder pagar con seguridad, pero lo que el viejo quería averiguar era el perfil de Diego.

(Diego tiene 42 años, de los cuales la mayoría los transitó en distintas instituciones de encierro. Veintidós años fueron los que sobrevivió en el manicomio de Melchor Romero, hoy transita una externación llena de palos en la rueda)

No satisfecho con la respuesta me pregunta “pero que hace él” y ahí nomás me vi sumergida nuevamente a convencer a otro dueño que le dé una oportunidad, que lo conozca, que no lo excluya una vez más y que lo acepte aunque sea un mes de prueba. Hasta me vi asegurando que Diego no les iba a generar problemas sin tener la más pálida idea de cómo él se iba a adaptar a esta nueva vida fuera del hospital, fuera de su círculo siniestro y manicomial pero conocido al fin. No sabía si se iba a poder manejar en un mundo donde él sigue siendo el raro, donde el común de la gente camina creyéndose normal, a salvo no se bien de qué, transita indiferente y hasta casi segura de que cualquier sufrimiento o desliz mental está a km de ellos. Me fui sin respuesta y preguntándome si Diego no salía de un manicomio para meterse en otro, si su externación no se trataba de un simple canje de una forma de exclusión por otra.

Me encontré con él, le pregunté cómo estaba y me dijo que agradecido de no haber ido al pedo a la pensión porque sabía cómo iba a reaccionar si se lo decían en la cara. En ese momento quise explicarle lo injusto que era todo y lo costoso que era desarmar los prejuicios de la gente pero que le iba a explicar si toda su vida se había tratado de eso. Me miró a los ojos, sonrió y me dijo “cami yo ya lo sé”, en todo este tiempo me hice amigo de la indiferencia del resto.

Se prendió un pucho y le pregunté sobre los números de pensión que ya habían buscado, enseguida entre chiste y chiste, nos pusimos a jugar a los operadores, él me dictaba los números y yo con vos de secretaría preguntaba por habitaciones libres. Charlamos un poco, repasamos cómo viene su semana, que el taller de plástica, que renovar el permiso para poder dormir en el albergue un tiempo más, que terminar la escuela y otra vez los días se llenaron de tareas. La paciencia fue nombrada la mayor cantidad de veces posible, sus dedos amarillos por el pucho guardaban entre su ordenado papelerío, los teléfonos de las pensiones por volver a llamar, mientras acordábamos el encuentro al día siguiente.

Del otro lado de la pecera estaban ustedes, entre grietas burocráticas, barreras manicomiales y estrategias de nu
nca acabar para poder concretar los talleres que una vez nos hicieron conocer a Diego.


Me fui a mi casa con el culo lleno de preguntas. Las sensaciones iban como una pelota de ping pong que rebotaba entre la incertidumbre de cómo mierda se va a solucionar lo habitacional, la impotencia frente a la exclusión de todas sus formas, colores y sabores, y con la seguridad de que Diego va poder y tiene con qué darle a la vida, queriendo creer que va a tener aguante.

martes, 20 de junio de 2017

Nos quieren pacientes

Hace unos pocos días, el Ministerio de Educación de la Nación – encabezado por Esteban Bullrich- puso a circular en todas las escuelas de la ciudad de Buenos Aires los nuevos manuales para sexto grado, con edición a cargo de la Editorial A-Z.  Lejos de promover una lectura crítica de la coyuntura sociopolítica, los textos apuntan -en al menos uno de sus apartados- a criminalizar la protesta.


En el área de Prácticas del Lenguaje, se enseña a lxs estudiantes a redactar una nota editorial. La nota en cuestión es un ejemplo tomado de un editorial realizado por el diario Clarín -el gran diario argentino- en el año 2004, titulado: “Una protesta que daña al Congreso”. Así, sin filtros, ni dobles sentidos, ni metáforas.

Como complemento/ soporte del texto aparecen dos ilustraciones a modo de historieta que muestran la discusión entre dos hombres. El primero, viste saco y corbata, y cierra su argumento diciendo: “(…) pero el ejercicio de esos derechos debe realizarse respetando la legalidad y los derechos de los demás ciudadanos”. El segundo hombre viste casco y overol -porque todxs los obrerxs visten casco y overol- y no parece saber qué responder a ese último argumento. Porque claro, en el fondo lxs obrerxs no tienen argumentos, no saben bien por qué marchan, y prefieren cortar la calle si hay coca y chori de por medio.

Párrafo aparte para el hecho de que las dos personas que aparecen mediando en este conflicto son hombres, universalizando así al hombre blanco, occidental y de clase media como único modelo de trabajador.

El gobierno actual ha criminalizado la protesta social y la ha atacado desde todos los flancos posibles. Están las heridas visibles del golpe directo, sin matices, ese que dejan las balas de goma y los palitos de abollar ideas. Pero también están esas heridas algo más sutiles -aunque a veces no tanto- y que dañan el imaginario social: las pantallas también disparan, así como los diarios y las radios.

El macrismo está dando un paso más en este marco de estrategias anti-protesta, y que sea la escuela pública donde está dando ese paso no es ingenuo. El conflicto que sostiene María Eugenia Vidal con lxs docentes bonaerenses, y que tuvo su punto más escabroso en la represión realizada frente al Congreso durante una nueva carpa blanca el pasado mes de abril, pone a la educación pública en el ojo de la tormenta, y como un terreno de disputa constante.

Que Vidal quiera dialogar con los chicos adentro de las aulas, se asemeja bastante a eso que plantea este tipo de traje y corbata, que afirma que el ejercicio de los derechos debe realizarse respetando la legalidad y los derechos de los demás ciudadanos. El sentido común lo pondría en palabras más o menos así: mis derechos terminan donde empiezan los de los demás. Y el sentido común -que de común tiene bastante poco- es lo que le ha valido muchos de sus votos al PRO.

Si se adoptase dentro del sentido común este tipo de postulados, estaríamos sepultando algunos sucesos históricos conseguidos por la lucha y la protesta social: jornadas laborales de 8 horas, vacaciones, aguinaldo, voto universal femenino, y tantos más.

No hagamos sentido común de las manifestaciones como crimen. No naturalicemos las balas ni los palos, porque los cuerpos que las reciben siempre son los mismo.

Nos quieren pacientes. No les demos el gusto.

Por Colectivo Cultural Otro Viento

lunes, 8 de mayo de 2017

“Rey de las nubes”, un paseíto por la música popular y los paisajes Quebradeños

Otro Viento dialogó con Malu Molina para que nos cuente sobre su documental “Rey de las nubes”, proyecto autogestionado que recorre la historia de un joven músico de Humahuaca, provincia de Jujuy. El documental plantea el dilema que representa para ese joven tener que optar entre una formación académica o continuar en su tierra de la mano de las experiencias cotidianas y los saberes populares. Un documental lleno de colores y música norteños que te lleva a pasear al menos por un ratito.

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¿Cómo surge la idea del documental? ¿Qué te llevó a elegir el tema?
 La idea del documental surge hace varios años, yo desde muy chica viajo a la Quebrada con mi familia, y en uno de esos viajes trabajé una temporada en un bar cultural con Reinaldo, hoy protagonista de la peli. Siempre me gustó sacar fotos allá y venía filmando algunos eventos culturales hasta que Rei me contó de su experiencia en Capital y me pareció muy interesante su historia. Lo hablé con él, le propuse hacer un documental - él me dijo que sí pero no creyó que era posta-  así que entre 2012 y 2014 estuve dando vueltas con el guión tratando de conseguir los recursos y bueno con lo justo nos largamos a rodar.
El tema no lo tenía tan claro al comienzo, pero charlando que Rei en los momentos que nos podíamos juntar -en Humahuaca- fue surgiendo la inquietud en mí sobre qué le aportaría o no a él la formación académica que no pudo finalizar siendo que, para mí, ya era un músico. Como estaba entusiasmado con la posibilidad de hacer una carrera universitaria me intrigaba mucho su decisión de volverse a Jujuy, intuía que había algo más detrás del pedido de su madre de que regresara. Algo de Humahuaca lo llamaba. Entonces me puse a reflexionar sobre la importancia del contexto para cualquier obra que todo ser humano realiza. Por otro lado, al hacer tantos años que transcurro por la academia –hoy 13 años como estudiante de la UNLP-  y en una facultad de Bellas Artes siempre estuvo en mi cabeza dando vueltas la idea de que algo de la creatividad se limitaba, muchas veces me encontraba haciendo cosas que no me representaban en lo absoluto, sino que sabía que debía hacerlas de esa manera para conformar al profesor, aprobar y de algún modo encajar en esa estructura universitaria. También conocí a lo largo de estos años infinidad de artistas muy talentosos en diferentes áreas que nunca terminaron la formación académica. Bueno todas estas cuestiones buscaban de algún modo interrogar a través de su experiencia.

¿Quiénes integraron este proyecto?
En primer lugar, Reinaldo, quien confió ciegamente en lo que le propuse. Después el equipo técnico está conformado por estudiantes de la carrera de Artes Audiovisuales, compañerxs, amigxs y por supuesto nuestras familias colaboraron muchísimo. Fue un proyecto que se hizo a pulmón.
Después, lxs entrevistadxs, músicxs con mucha trayectoria en el ámbito del folklore que estuvieron predispuestos a compartir un momento de charla, nos recibieron en sus lugares, nos brindaron su música, y son parte fundamental de la peli.
No me quiero olvidar de los chicos de la Banda de Sikuris del Barrio Santa Bárbara, que también nos permitieron compartir con ellos los ensayos y la maravillosa experiencia que fue acompañarlos en la procesión de Punta Corral.

¿Cómo financiaron el documenta? ¿Fue todo autogestionado o recibiste algún subsidio?
El documental fue 100% autofinanciado. Recibimos préstamo de equipos para una de las instancias de rodaje por parte de la facultad; gracias a la Declaración de Interés Social, Cultural y Educativo de la Municipalidad de Humahuaca obtuvimos hospedaje para una semana que estuvimos rodando allá y el aporte incondicional del espacio brindado por la Asociación Tantanakuy y la familia Torres. El resto fue financiado con mi sueldo docente de estos años, con rifas, un aporte de la Cooperativa Audiovisual que conformábamos varios de los integrantes del equipo técnico, el cuerpo de baile Los Morenitos colaboró con los pasajes de Reinaldo a Capital Federal y por supuesto el aporte de mi familia, siempre tapando los baches para que el proyecto no se detenga.

¿Qué es lo más significativo para vos de este proyecto colectivo?
Supongo que para todxs lxs que tenemos la suerte de poder ver concretados los proyectos que con tanto esfuerzo hacemos es como un sueño realizado. Literalmente yo soñé muchas veces con los planos, el final lo repetí en mi cabeza tarareando la música un año entero por lo menos. Y aunque los proyectos van mutando, cada vez que se proyecta me emociona ver que la esencia de lo que yo siento está ahí y me representa. Es mi primera peli como directora así que también marca un antes y después en la vida. Una toma conciencia de que, si quiere, puede. Y sirve mucho, entusiasma para seguir.
Cada unx lo vivió a su manera y así lo recordará, pero el aprendizaje de esta experiencia colectiva sin dudas será inolvidable. Y ni hablar de lo que se fue abriendo a partir de que se proyectó, todo el tiempo son experiencias nuevas, conocer gente súper interesante, debates, música, viajes. Es hermoso.

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¿Estuviste en México no? ¿Cómo fue esa experiencia?
Hace unos días tuve la maravillosa posibilidad de proyectarlo nada más ni nada menos que en la UNAM (MÉXICO), en el marco del V Coloquio Estudiantil sobre América Latina. Fue una experiencia fantástica, poder representar a mi país con una película que habla de una realidad totalmente desconocida para los estudiantes que la recibieron. ¡No sabían que en nuestro país había cactus! Y el intercambio posterior fue muy interesante, se despertaron muchas inquietudes entre el público con respecto a la historia y la posibilidad de acercar la música popular a la academia cosa que ellos consideraban impensado. Fue otro sueño, yo lo viví así. Además de que amo y disfruto mucho de viajar y aprender, soy muy curiosa. Así que feliz de poder unir en un proyecto tantas cosas que me apasionan.
En Colombia va a proyectarse a fines de este mes, el 31 de mayo precisamente. La proyección se va a dar en el marco del mismo coloquio, aunque esta vez veo difícil la posibilidad de viajar por falta de fondos, una verdadera pena porque considero que el intercambio, el diálogo y el debate es la otra pata de lo que hago.

Como reflexión final ¿qué aprendizaje te dejó este documental?

Muchos aprendizajes.  Es la primera vez que dirijo, y sé que los volví locxs a todxs. Creo que es muy importante no estancarse y superarse cada vez.  Aprendí que querer es poder, aunque sea con muy poco, pero que como decía antes hay que empezar a buscar conexiones, abrirse a otras posibilidades porque no podemos estar financiando toda la vida este tipo de proyectos nosotrxs solxs. Y por último creo que es súper fundamental enamorarse a pleno de lo que uno hace, eso que nos moviliza de una historia, esas imágenes que soñamos en nuestra cabeza, eso que queremos transmitir o generar en otros, es lo que nos va a ayudar a aguantar todas las adversidades y a no parar hasta verlo proyectado.

miércoles, 12 de abril de 2017

Omar, tu lucha sigue en la calle

Estábamos todxs en la sala acompañando a la familia de Omar una vez más. En el ambiente se sentía mucha ansiedad y nerviosismo, nos mirábamos y teníamos la esperanza de que la “justicia” le dé un poco de paz a Sandra, a Milton, a sus hermanxs. El tribunal se tomó su tiempo, como de costumbre, para ingresar a la sala, hasta que salieron dos de los tres jueces, porque uno de ellos aparentemente estaba con problemas de salud.

La secretaria subió al estrado, acomodo el micrófono, ordeno los papeles y leyó la sentencia, entre expresiones obsoletas y letra muerta escuchamos una palabra: sobreseído, y nos dimos cuenta de lo que estaba pasando. Apretamos los dientes, se soltaron los llantos. Quedamos llenos de vacío, con una gran tristeza y una tremenda sensación de impunidad. Afuera había decenas de compañerxs que estaban aguantando con bombos y banderas, cantando a donde vayan los iremos a buscar.

Inmediatamente después de la sentencia salimos a la calle, porque tu lucha Omar, la lucha de tu mamá, sigue en la calle donde nos encontramos una vez más cargadxs de bronca, para gritar bien clarito lo que la justicia silencio: DIEGO WALTER FLORES ASESINO, OMAR CIGARAN PRESENTE, AHORA Y SIEMPRE.  Y si sentimos tanta bronca y si te sentimos tan presente, es porque te conocimos por tu vieja, que no se cansó de contar tu historia, de pedir justicia, de ir a cuanta marcha, encuentro o charla hubiese. Que se organizó. Que hizo de tu cara un símbolo de lucha, el cual con mucha fuerza llevamos con nosotrxs para decir BASTA, BASTA de matar a lxs pibxs, BASTA DE GATILLO FÁCIL.

Antes de desconcentrar, se decidió hacer una asamblea, una vez más juntxs, en ronda, y con mucho dolor nos escuchamos. Tomó el megáfono Carmen Verdu quien exclamó: “Lo que paso en la sala es lo que ustedes cantaban recién, jueces y fiscales que son parte de uno de los poderes del Estado, protegiendo a policías”, y continuo diciendo que el Estado tiene dos tareas fundamentales: “Criminalizar y reprimir con el código abajo del brazo a los luchadores y a los pobres para disciplinarlos y garantizar la impunidad de los perros guardianes de su clase, eso y no otra cosa es lo que vimos hoy”.

Sus palabras nos hacían ver que la realidad del poder judicial es esa, que actúan con esas lógicas y realizan una ficción en la cual parece que todas las voces son escuchadas, pero en última instancia la funcionalidad a un sistema es lo que predomina. Sin embargo, Verdú remarcó que la lucha sigue, por Omar y por cada unx de los 5.100 pibxs que mataron en democracia, y por cada unx de esxs pibes que en este mismo momento es torturado en una comisaria, en una cárcel o es hostigado en la calle de un barrio.

Sobre el final, la abogada de CORREPI, reafirmó que la lucha sigue también por lxs trabajadorxs que están siendo reprimidxs al pelear por sus derechos, y no porque seamos abogadxs, maestrxs o artistas, sino porque somos un pueblo trabajador que siempre se ha encontrado en las calles, “en un día como hoy nos gana el odio, nos gana la bronca, nos gana el dolor,  pero sobre todas esas sensaciones y sentimientos lo que más nos tiene que ganar es la necesidad de organizarnos y de seguir  peleando, porque ante el ajuste y la represióncompañerxs: UNIDAD, ORGANIZACIÓN Y LUCHA”, concluyó.

Luego tomo la palabra Sandra, su voz reflejaba la injusticia, nos miró con la mirada franca que siempre nos regala, hoy cargada de tristeza y bronca: “Hoy la tristeza vuelve como si fuese el primer día que mataron a Omar”, comenzó diciendo, “este edificio de mierda en el que tendrían que manejar la justicia no lo hacen, está lleno de casos sin justicia como Damián, Marcos, Pali, Cristian y miles de pibes”.

Nos habló de la frustración, la tristeza de una mujer que puso el cuerpo y siempre estuvo firme, mirándonos cada día con convicción y afán de justicia, de la poca justicia que le quedaba por pedir, porque a Omar no se lo va a devolver nadie, y la justicia clasista le dio la espalda: “Hoy me siento muy triste con mucha bronca. No sé si voy a volver a seguir siendo la misma, esa mujer guerrera y fuerte, discúlpenme si lxs decepciono, pero todo esto hoy me demostró que a mí, mamá de Omar, no me sirvió porque él sigue libre. Vine acá con toda la esperanza que ese asesino pague, y no alcanzó, gracias a quienes siempre estuvieron acompañando, capaz mañana me levanto con más fuerzas, pero hoy tengo bronca y dolor”.

Siempre agradecida con las personas que estuvieron con ella, Sandra se despidió de la única forma que pudo en este día, el resto de lxs presentes la aplaudimos lo más fuerte que pudimos, y gritamos una vez más con las gargantas quebradas: Omar Cigaran presente ¡Ahora y siempre! ¡Ahora y siempre! ¡Ahora y siempre!